Aura Welsh
Los golpes cada ves eran más fuertes. Se podía escuchar los crujidos de la puerta, algunos más y no la contaba.
Me observe en el espejo una vez más.
Me sentía vulnerable, esta era la segunda vez luego de años de no volverme a sentir así. La última vez fue por la señora que se hacía llamar mí madre, ahora por el padre de mi hijo.
¿Era necesario volver a repetir nuevamente la misma historia? ¿Era necesario que este momento me recuerde a la mujer que me dio a vida?
Desde el momento