4. Capítulo
Suspiré antes de entrar al avión y di mi billete a la azafata la cual me respondió con un <> me senté en mi lugar pegado a la ventana junto a una estupida y estirada mujer que no dejó de hablarme sobre su maravillosa vida de lujo.
Como si me importara lo que comía su perro. Sentí ganas de ir al aseo por lo que me levanté disculpándome con la mujer y me dirigí hacia el fondo del pasillo donde se encontraban, iba distraída cuando sentí un gran cuerpo chocar contra el mío. Cerré los ojos espera