31. Capítulo
EMMA.
El sol picaba sobre mi piel haciéndome sentir sudorosa y bastante incómoda sobre los cojines color crema de mi tumbona de madera, realmente el día estaba muy caluroso y agobiante. Giré mi cuerpo quedando boca abajo y me apoyé sobre mis codos para buscar mi crema solar dentro de mi bolso. Cuando por fin encontré el maldito bote volví a girarme para aplicar sobre mis piernas.
Observé como los chicos jugaban con una pelota junto a Nina a pocos metros, cerca de la orilla, mientras que las