21. Capítulo
—Creo que deberías hacerlo...—susurré lentamente como aquella vez y la sonrisa que recibí de su parte hizo flaquear mis piernas. Con suma lentitud acercó nuestros rostros y acarició su nariz con la mía lentamente con los ojos cerrados, como si tratara de alargar nuestro momento.
—Prométeme que no dejaras que otro hombre te bese—susurro angustiando dejando un leve beso sobre mis labios haciéndome desear mas—Ni te toque—deslizó el dorso de su mano por mi mejilla lentamente y suspiré abrumada p