Mundo ficciónIniciar sesiónMia se encontraba llegando de clases cuando saltó de la emoción por su visita inesperada.
—¡Cyia! —se abalanzó sobre su hermana mayor para abrazarla —¿Por qué no me avisaste que vendrías? —murmuró contra su pecho en lo que la mayor depositaba un beso en su cabeza.
—¡A mí tampoco me dijo, mija! —exclamó la nana desde la cocina, antes de que la pelirroja le echara la culpa.
—Pedí permiso en el trabajo para venir —le







