CAPÍTULO 17

Ángel sí estaba enferma, pero de la cabeza de eso no cabe duda alguna.

Entre abrí los ojos y bostece luego de un delicioso sueño cuando escuche su voz.

—Despertaste.

Abrí tanto los ojos de la sorpresa en cuanto la note a ella, sentada jugando con un bisturí en mano mientras miraba la televisión de la habitación.

— ¿Como has logrado salir sin supervisión? Ayer a penas y llenaste a todos de alegría con tu "milagroso despertar"

Ángel hace una mueca y de inmediato me mira con su cara pálida y ojo
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