Ángel sí estaba enferma, pero de la cabeza de eso no cabe duda alguna.
Entre abrí los ojos y bostece luego de un delicioso sueño cuando escuche su voz.
—Despertaste.
Abrí tanto los ojos de la sorpresa en cuanto la note a ella, sentada jugando con un bisturí en mano mientras miraba la televisión de la habitación.
— ¿Como has logrado salir sin supervisión? Ayer a penas y llenaste a todos de alegría con tu "milagroso despertar"
Ángel hace una mueca y de inmediato me mira con su cara pálida y ojo