Capítulo 92
Mariana se sobresaltó y, de inmediato, rechazó cortésmente: —No es necesario, yo puedo manejarlo sola.

—Mejor te acompaño. Así queda, yo cuelgo —dijo Serafín antes de finalizar rápidamente la llamada, sin darle oportunidad a Mariana de refutar.

Mariana suspiró y se encogió de hombros. Estaba a punto de bajar el celular cuando se dio cuenta de que Walter aún le sujetaba la muñeca, así que tuvo que recordarle amablemente: —Señor Guzmán, seguir así ya es una falta de respeto.

Estaban en el proceso
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App