Aunque las palabras de Tobías parecían dirigirse a Mariana, Walter sabía perfectamente que era una advertencia para él. Su intención era obvia: les instaba a divorciarse cuanto antes y les recordaba que dejaran de enredarse.
—Entendido, papá —respondió Mariana con seriedad antes de lanzarle una mirada a Walter, indicándole que salieran primero.
Walter la siguió de cerca. Ese día, ella se veía espectacular: llevaba un vestido negro de tirantes suelto que ondeaba con el viento, revelando sus delic