—No —Walter respondió honestamente.
—¿A dónde la llevaste?
Como a lugares como Ciudad de Fantasía, que ni siquiera ella había notado.
Tenía demasiada curiosidad. Quería saber cómo se habían amado durante esos tres años.
—Solo me encontré con ella en Ciudad de Fantasía; no la llevé a ningún otro lugar —Walter podría incluso levantar la mano y jurarlo.
—Tres años, ustedes... —Mariana no entendía.
—Tres años, y no pasó nada entre nosotros.
Si se puede decir que hubo algo, solo fueron un poco de din