Al escuchar eso, Nerea fijó su mirada en Jimena, y las dudas empezaron a surgir en su mente: «¿Me regaló un loto nevado falso porque me desprecia?»
Jimena se puso aún más pálida, sacudiendo enérgicamente la cabeza y tratando de defenderse: —Abuela, no les haga caso. Nuestra familia siempre ha sido leal a los Guzmán, y yo la respeto muchísimo. ¿Cómo le iba a regalar algo falso?
Soñaba con casarse con Walter, ¿cómo iba a despreciar a su familia?
Mordiéndose el labio, señaló el dispositivo de Maria