Hernán miró a Jimena y le preguntó: —Señorita López, ¿cuál es el que trajiste?
Había visto en las noticias que los López planeaban regalar el legendario loto nevado a Nerea para su cumpleaños, algo que había causado un gran revuelo.
Jimena, orgullosa, señaló el ginseng de inmediato.
Hernán sólo le echó un vistazo y se quedó pasmado.
¿Eso no era... ginseng?
Observó la planta y no pudo evitar reír.
Los invitados fijaron sus miradas en él y, al escuchar su risa, comenzaron a murmurar como si hubier