Walter aun así fue al hospital.
Milena le dijo que Augusto probablemente había sido herido mientras estuvo en prisión, y que su estado de salud era muy delicado.
Walter entró a paso ligero en la habitación, y todas las máquinas que monitoreaban a Augusto habían sido retiradas.
La mano de Augusto descansaba en el borde de la cama, y su mirada suplicante hacia Walter era evidente.
Tenía algo que decirle a Walter, pero en su estado actual no podía pronunciar palabra alguna.
Walter estaba consciente