Walter caminó rápidamente hacia la posición donde Mariana estaba sentada.
Sin embargo, cuando llegó, ella ya no estaba.
Walter frunció el ceño y miró a su alrededor. El camarero se acercó y le preguntó: —Señor, ¿necesita ayuda?
Walter preguntó: —La mujer que estaba sentada aquí, ¿a dónde fue?
El camarero señaló hacia afuera: —Acaba de irse.
Walter miró rápidamente hacia afuera, y solo vio la silueta de Mariana subiendo a un coche.
Inmediatamente salió corriendo, ya que esa figura caminando se pa