—¿Ciudad de Fantasía? —Yahir se quedó sumido en sus pensamientos.
Joaquín también estaba confundido. ¿Cómo era posible que alguien de la Ciudad de Fantasía hubiera secuestrado a Mariana? O quizás solo se trataba de un número de Ciudad de Fantasía, pero la persona era de Yacuanagua.
—La Ciudad de Fantasía... —Yahir pensaba frenéticamente, tratando de recordar si Mariana había tenido algún problema con alguien allá.
De repente, en la sala de información sonó una alarma roja. César frunció el ceño