Pera trajo rápidamente la bolsa de Mariana. Era como un saco de tesoros, que contenía un juego de agujas personalizadas para acupuntura y algunos medicamentos, incluyendo pastillas para la resaca.
Después de todo, en la reunión de antiguos compañeros de clase, no podía faltar el alcohol. Mariana, temiendo perder la compostura si bebía demasiado, se había preparado con anticipación.
Mariana desinfectó rápidamente sus manos y luego clavó una aguja de plata justo encima del ombligo del hombre.
—¿Ac