—Puede que esté en problemas —Eva frunció el ceño, luciendo preocupada—. Ha tomado muchas pastillas, parece que quiere acabar con su vida.
—¿No le hicieron ya un lavado gástrico?
—Antes de tomar las pastillas, bebió mucho alcohol. Su estómago... —Eva se detuvo en ese punto.
Mariana sintió un escalofrío. Esto era, sin duda, suficiente para preocupar a la familia López.
Eduardo intentaba calmar a Fabio, pero al mismo tiempo, su mirada se desvió hacia Mariana. Una chispa de ira apareció en sus ceja