Mariana se dio la vuelta y vio a Walter y Aitana juntos detrás de ella.
Hoy Aitana estaba realmente hermosa. Por primera vez, Mariana pensó que Aitana y Walter hacían una buena pareja; antes siempre había creído que Aitana era demasiado femenina y que no combinaba con Walter.
Walter vestía un traje negro que, a simple vista, parecía hecho a medida, acentuando su figura de manera exquisita y elegante.
Mariana sonrió a ambos y saludó, —Hola, señorita Aitana, señor Guzmán.
Aitana sonrió, —Pensé que