—¡Tonterías! ¿Tener miedo? Estos trucos no me asustan en absoluto! —Clara estaba a punto de continuar, pero de repente su teléfono sonó, y ella gritó asustada.
El grito resonó, y Mariana se llevó una mano a la oreja, sacando su propio teléfono con calma.
Era una llamada de Yahir.
Miró a Clara con una sonrisa burlona. Afirmaba no tener miedo, pero su grito había sido bastante fuerte.
Sin embargo, si gritaba así, probablemente no había nada de qué preocuparse.
Mariana contestó: —Dime.
—Lo hemos se