Mientras todos comían tranquilamente, de repente hubo un alboroto en la puerta.
Alguien dijo: —¿Es él? ¿Realmente viene a un lugar como este?
—Seguramente te has equivocado. Está muy ocupado, ¿cómo va a venir a comer aquí? Además, él come manjares, ¿qué es esto?
Mariana levantó su vaso y tomó un sorbo de agua, mirando fijamente hacia la puerta.
Los demás también se asomaron, curiosos por ver quién entraría.
Justo cuando Mariana iba a bajar la mirada, escuchó a alguien decir: —¡Wow, de verdad es