No se esperaba que Mariana le tendiera una trampa.
No podía creer que tuviera tanto apoyo.
Aunque en este momento solo estaban Mariana y Yahir fuera del coche, en realidad había más personas en los vehículos.
Yahir era un tipo difícil de tratar.
—Retirémonos, la situación no es buena. Tenemos tiempo, podemos tomárnoslo con calma —Alvaro miró a Jimena, con una expresión seria—. Lo que te prometí, lo cumpliré. No te preocupes.
Jimena pensó un momento y asintió.
—Mariana, hoy te dejaré en paz. Pero