La habitación del hospital había estado llena de un ambiente sombrío, pero con la llegada de Jacob, pareció cobrar algo de vida.
—Jacob, qué bien que llegas. Tengo que salir un momento, así que quédate con Walter un rato —dijo Abril mientras contestaba una llamada.
Jacob asintió. —Está bien, ve a lo tuyo. No tengo nada que hacer, así que me quedaré con él.
Abril salió de la habitación.
Jacob asomó la cabeza por la puerta y rápidamente cerró la puerta del cuarto, apoyándose en el sofá.
Con los br