Abril y Agustín se dieron la vuelta de inmediato y vieron a Walter mirándolos débilmente.
Abril nunca había visto a Walter tan demacrado.
Para ser precisos, desde que Walter tomó el mando de Grupo Guzmán, no se le permitía estar así.
Grupo Guzmán no podía estar un día sin un líder; ante los demás, no podía perder autoridad ni dignidad.
Era culpa de él mismo, de haber tenido una vida tan fácil durante estos veintidós años. Ahora comenzaba una nueva etapa en la vida de Walter.
Era hora de que enfr