—Si me entero de que estás mintiendo para salir con el bueno para nada de Roger, te cancelo las tarjetas de crédito y te quito el auto por un mes. Si Milena me llama para quejarse de tu mal comportamiento, ese castigo subirá a tres meses. ¡Entendido! — Amenaza mi madre.
—Tu manera de controlar mi vida es magnífica— le respondo.
—No estoy bromeando. Si arruinas esta oportunidad, será mejor que empieces a trabajar y buscar otro lugar donde vivir.
—¿Crees que no podría hacerlo?
—Ya lo veremos— son