—Estoy bien así, según mamá lo que tengo es mucho.
—Otra vez con la misma cantaleta. No pienses en tu madre, ni en lo que el maldito mundo espera de ti. Piensa en ti mismo, en lo que realmente quieres. Deja de hacerte el malo, porque no lo eres —se molesta Roger—. Si te gusta esa chica, ve por ella. Si Carlos sufre, que lo haga. Tú la viste primero, tú la besaste primero, tú la soñaste primero. Deja de pensar en los demás, sé egoísta una vez en la vida y toma lo que quieres.
—Cálmate, Roger. Ya