COLINA
Las palabras de Dimitri resuenan en mi cabeza. Libre… quiere que me rinda. Que acepte mi destino y me vuelva como ellos. Admito que el beso me hizo sentir algo—algo que me asustó. Fue adictivo, el sabor de sus labios todavía permanece. Pero no puedo ir por ese camino. Tengo que recordar que para ellos no soy más que una deuda. Una prisionera. Fui comprada.
Por más que su beso me haya incendiado.
Incluso aunque pueda entender por qué hace lo que hace. Eso no lo hace correcto, pero hay per