Scarlett esquiva justo en el último segundo.
No sabía cómo logró mover su cuerpo paralizado por el shock para completar ese movimiento, pero si no lo hubiera hecho, el tipo ya estaría mirándola directamente a través de la rendija entre las dos puertas.
Había perdido el arrebato de valor que le dio su furia ardiente. Lo único que quedaba era su corazón palpitando con latidos tan fuertes en su pecho que sentía que incluso el tipo fuera de la puerta podría escucharlos. No podía creer que casi hubie