Punto de vista, Eliz...
Mire a aquel imbécil frente a mí con mucha ira, no entendía, ¿Qué me estaba pasando?, ¿Por qué estaba tan furiosa si quería eso y más de él?, creo que lo que más me hizo enfurecer fue que no continuará tocándome como lo estaba haciendo hace apenas unos momentos.
Le hice unas preguntas a Samuel, él me las respondió y yo salí echa una fiera de aquel lugar. No podía o mejor dicho no quería aceptar que quería a aquel ángel entre mis piernas. Me sentía tan perdida y sumida