Capítulo 68: Enemigo en el territorio.
Narra Arien:
El olor a cadáver consumiéndose por las llamas, era insoportable, pero más aún era el escuchar a una joven mujer llorando tan desgarradoramente por la muerte de aquel que le dio la vida.
—Oh mi padre…oh mi padre… — sollozaba Anne Winter ante la pira en donde los restos mortales de su progenitor, se estaban consumiendo.
Acariciando su espalda, intenté consolar su pérdida, pero mejor que nadie sabía que no existe consuelo alguno que le reste peso a tu alma cuando pierdes a quien amas