Capítulo 52: Un hermoso vestido.
Narra Ithiliel:
Desperté esa mañana con el dolor en mi mano punzándome. Abriendo los ojos, me encontré sola en mis aposentos, y mi mano estaba vendada con aquel pañuelo de seda blanca que Arien me había colocado la noche anterior…el, me había llevado hasta la cama, y sintiendo su aroma tan fuerte impregnado en el ambiente, supe que apenas tenía un rato de haberse marchado.
El Alfa Arien nuevamente se había quedado a cuidarme, y yo, lo agradecí…ya no me agradaba estar sola.
Caminando al baño, no