Capítulo 24: Lo que un día desee.
Narra Ithiliel:
El pasto bajo mis pies se sentía suave como una caricia, el viento gentil que acariciaba con dulzura mi rostro, me hacía sonreír apaciblemente. Aquella paz inmensa que sentía me reconfortaba, y el aroma de los frutos salvajes del bosque me deleitaba. Corriendo como si nadie en el mundo me pudiese arrebatar mi libertad, poco a poco comencé a contemplar la inconfundible agua cristalina y pura del lago de las estrellas, y como solía hacer hacía demasiado tiempo, me senté en soledad