Capítulo 188: Hermanos.
Narra Ithiliel:
Aquella sensación, el viento rozando mis labios, y el olor tan extrañado y conocido, inundó mis fosas nasales, y cuando abrí los ojos, el aroma de los pinos antiguos y la tierra húmeda de mis tierras me golpeó como un recuerdo doloroso.
Estaba en una habitación pequeña y oscura dentro de lo que quedaba de la antigua torre de los Roux, en mis tierras de las que Gabriel Baileyi me había robado años atrás. Las paredes de piedra gris estaban cubiertas de musgo y runas medio borradas