Capítulo 177: Oración a la diosa.
Narra Ithiliel:
El viento cambio repentinamente de dirección, y vi como las altas copas de los árboles, se agitaron repentinamente, y en ese preciso instante, dentro de la cueva principal del refugio en las montañas, sentí cómo la guerra comenzaba de verdad.
Estaba sentada sobre una manta de lana gruesa, rodeada de luces tenues de cristales lunares que flotaban cerca del techo de la caverna. El aire era frío y olía a piedra húmeda y a hierbas medicinales, y la calma aparente, se tornó en angust