Capítulo 167: El final de la primavera.
Narra Arien:
La madrugada permanece en una calma aparente pero que anuncia una tormenta, todos me ven en silencio, esperando saber cuál es mi siguiente orden, la guerra ha dado comienzo aunque no lo parezca, y aunque me llaman el príncipe de las Tierras Doradas, se muy bien que estoy lejos de ser el hombre que todos esperan que sea, y esta noche la vieja mansión Solarion huele a madera antigua, a cera de abeja y a la tensión que precede a las batallas que pueden cambiar el curso de los siglos.