Capítulo 124: Unión prohibida.
Narra Faela:
La tormenta que se había desatado hacía días, se fue repentinamente, dejando a la anciana bruja con un deje de impaciencia, como si aquello, no hubiese sido normal. Aun no habíamos salido a buscar nada más, y la anciana parecía molesta; renuente a hacer algo más que estar encerrada en sus aposentos polvorientos.
Todo aquello me sabía extraño, y desde que había escuchado aquella voz varonil viniendo de su habitación, supe que debía de escapar de aquellos territorios…pues el presenti