Cap 76. La historia continúa
Amaris no llora al despedirse de sus padres. Alejandro le acaricia la mejilla con ternura, mientras Eleonora la envuelve en un abrazo silencioso. No hay lágrimas, aunque sus ojos brillan de emoción. No porque no los ame, los ama con todo el corazón, sino porque por primera vez va a conocer el mundo como una chica común, y no como un miembro de la realeza.
A sus dieciséis años, ha sido princesa toda su vida. Educada por los sabios más ilustres, entrenada por guerreros fieles a la corona, y prote