Cap 64. La llegada a Lirven
El amanecer sobre Lirven no trae esperanza.
El cielo está cubierto por un velo de nubes oscuras, pesadas, como si la misma naturaleza se rehusara a presenciar lo que está a punto de suceder.
Alejandro y su gente observan la ciudad desde una distancia prudente. Más allá de esas piedras antiguas y resistentes, yace el último obstáculo antes de la paz. Más allá, yace también el peligro más letal de todos. No encontraron obstáculos en el camino, así que temen que les espere un brutal recibimiento.