Cap 106. Desobedece
La reina Syllia se prepara con sumo cuidado esa mañana. Una decisión difícil le quema el pecho desde hace días. Su esposo, el rey Henric, ha sido claro: no quiere disculpas, ni bajadas de cabeza, ni signos de debilidad. Pero Syllia, aunque es una reina, también es madre, suegra y, sobre todo, una mujer con sentido de la dignidad. Y a veces, pedir perdón no es una humillación, sino un acto de valor.
Así que desobedece.
Su doncella personal le ayuda a abrochar el vestido. Escoge joyas discretas,