IR AL LAGO EN BUSCA DE RESPUESTAS
Las acusaciones cayeron sobre los hombros de Amanda como una fuerza implacable, una carga que parecía aumentar con cada momento que pasaba. Cada acusación era una piedra pesada, añadida una por una a un montón ya imponente que amenazaba con aplastar su espíritu. La piedra lunar perdida se había convertido en un catalizador de dudas y sospechas, proyectando una sombra no sólo sobre la manada, sino sobre su propio ser.
Cada mirada de reojo, cada susurro, cada cej