Mundo ficciónIniciar sesiónConforme pasaron algunas horas, Eros y Abby se encontraban apretujados sobre una cama revuelta, la rubia era abrazada por su amante de una manera posesiva y eso le encantaba. Cuando estaba al lado de Eros se sentía muy bien, completa y llena de vida.
—Dime una cosa, ¿Por qué regresaste?
—Quería verte.
—Parecías que te ibas.
—Lo iba hacer, solo vine a…
—¿A qué? —







