26. Un castigo
Los recién llegados sin duda traería enredos pero quién no lo hacía mientras se adaptaba, la misma Sophia había hecho su parte y eran reacciones normales ante la sorpresa de una situación atípica como aquella.
— Bien, ya que estamos con las presentaciones, Sophia es mi novia, Colin es mi mano derecha en la dirección y Martha en la atención personal de los habitantes, por mi parte soy jefe de la aldea.
— Jajaja, ni que estuviéramos en la jungla, fuéramos indígenas o algo así, yo mark tu Jane— ,