27. Sembrando dudas
Al siguiente día comenzó una nueva rutina, levantarse junto a Noah, era totalmente distinto a su relación anterior en todo sentido, era apasionado y posesivo sin dejar de tener un lado romántico.
— Hermosa, hoy deberé atender a los nuevos viajeros además de otros pendientes pero si lo deseas puedes seguir durmiendo un poco más.
Ella se removió con un poco de pereza y una sonrisa en su rostro tratando de tomar una rápida decisión, — No me quedaré aquí acostada, dame unos minutos e iré contigo.