XAVIER
Las pesadillas no terminaban. No podía dormir tranquilamente más de cuatro horas sin despertarme.
Revisé la hora; ya pasaban de las cinco de la mañana. Ya había decidido no ir a la oficina hoy. Trabajaría desde casa. Le envié un mensaje a Lane, mi secretaria, para que también trabajara desde casa hoy.
Camellia no ha estado comiendo y esta noticia me tiene sumamente preocupado. No es porque me importe ella, que no me importa, sino porque quiero tener un bebé fuerte y sano, y no quiero que