La rodilla de la reina sangraba sin parar, Dustin caminó hasta la mesa y tomó una venda y regresó con su madre, se colocó sobre sus rodillas y con mucho cuidado tapo la herida que había provocado Meriel, estaba furioso porque no le había hecho caso, pero a pesar de eso no fue capaz de castigarla, odiaba que ella tuviera ese efecto en él porque al final siempre se salía con la suya.
—Ah que se debe este cambio repentino.
—Vengo a proponerte un trato —dijo mientras se levantaba y limpiaba su rop