VIII. unus missing
Las ratas salían del pozo como si huyeran del infierno.
Una tras otra, trepaban por las paredes de piedra húmeda, cruzaban la cripta a oscuras y se perdían en las alcantarillas de la ciudad. Algo las espantaba. Algo que acababa de despertar.
El hombre de la túnica roja lo sabía. Observaba en silencio, rodeado de símbolos hechos con sangre seca y cabellos humanos.
—Falta uno… uno más —susurró, acariciando el suelo con los dedos—. Luego, la llave.
A lo lejos, las campanas de una iglesia repica