Angélica
No todo lo bueno dura para siempre y eso es lo que siento cuando nos vamos de la isla. Ha sido un tiempo hermoso, relajante incluso. Hemos podido aprender a interactuar entre nosotros de una manera más íntima, pero todavía nos faltaba un largo camino. Y a pesar de que no quiera pensar en ello sé que al llegar a Chicago muchas cosas cambiaran.
Pero ese cambio ya no me asusta, necesito ser fuerte y aprender de este mundo. Soy una Moretti y mi destino ya está escrito en sangre y dolor, es