APARTAMENTO DE ZAHIR.
—Amor contesta el teléfono, amor contesta por favor, no me dejes ir así sin hablar contigo, amor háblame.
—Señor, ya todo está listo, tenemos que irnos al aeropuerto.
—Si Samet, ya lo sé, sólo dame unos minutos, por favor déjame solo.
—Está bien Señor.
Vuelvo a llamar y nada, ahora parece que lo apagó, Dios me voy a volver loco, no me puedo ir así, voy a dejarle otra nota de voz.
—Amor contesta, déjame oír tu voz, por favor te estoy llama