Mi teléfono está sonando, de un salto me despierto para tomarlo, la habitación está completamente a oscuras, a pesar del frío que está haciendo estoy empapada en sudor.
—¡Wow! Qué pesadilla.
—Aló.
—Buenas noches señorita Pamela soy Samet.
—Hola Samet, ¿qué pasa?
—Disculpe la hora, ¿usted está con el señor Zahir?
—No, ¿qué pasa con él?
—Desde la mañana no sé dónde anda, lo he estado llamando, pero no me responde, ¿usted ha hablado con él?
—Sí hablé te