Mundo ficciónIniciar sesiónMientras el mar picado hacía de las suyas en la lluviosa tarde que azotaba a Megara, quien veía indignada la carta sobre la mesa— ¿Qué es eso? —Preguntó con una mano en la cintura, observando aquella carta sobre la mesa de madera.
—Una carta Meg ¿No ves? —Respondió haciéndose el gracioso para después tirar del codo de la pelirroja hasta atraparla en un abrazo.
—¡Agh! Olvídal







