Mundo ficciónIniciar sesiónA este punto su trabajo había evolucionado de ser una esclava, una doncella deprimida de la que se podía alimentar para seguir adelante, a una simple persona que la escuchaba quejarse, para después convertirse en una secretaria. — ¿Crees que solo consigo rosas para sexo? —le preguntó Victoria una vez, mientras le asignaba su primera tarea.
La relación entre ambas estaba bien definida, una hablaba y ordenaba, mientras que la otra fie







