Nuestra forma de querernos muchas veces es ruda, otras distantes y algunas sinceras, pero, ninguna deja de ser fuerte, sincera e importante. Esta forma extraña de querernos, aunque dudo que sea sana, me gusta, la disfruto.
— Vas a acabar con mi vida, Angela. Dices las cosas de una forma tan abrupta que no me ayudas a procesar las cosas y…
— No necesitas procesarlo, querido. Solo disfruta.
— Entonces, te disfrutaré y mucho. — dice Lucifer para posteriormente pegarse a mi pecho con tanto salvajis